Redefininamos el concepto académico de riesgo

Hay una duda muy recurrente cuando se presenta una propuesta de inversión a un cliente: “¿esto tiene riesgo?” . Lo que realmente quiere saber es qué probabilidad hay de que el capital invertido valga menos en el momento de rescatarlo.

Me gustaría reflexionar sobre el concepto de riesgo. Académicamente el riego se define como volatilidad, es decir, la oscilación del valor de una inversión. Para Warren Buffet, considerado el mejor inversor de la historia, el riesgo es la probabilidad de pérdida permanente del capital. 

Entonces ¿qué tipo de inversiones tienen riesgo? Un ejemplo sería la contratación de un plazo fijo si el banco está en riesgo de quiebra. Que un depósito a plazo fijo tuviera riesgo no se consideraba posible hasta ahora, pero con la entrada en vigor de la normativa europea Bail-In, los clientes pueden perder su capital si el banco quiebra.

Otro tipo de inversión muy común entre los ahorradores españoles, y que puede dar lugar a la pérdida definitiva del capital, es la compra directa de acciones de una compañía. Comprar acciones individuales de empresas conlleva un riesgo implícito muy alto porque nadie garantiza que esa empresa comprada no vaya a quebrar.

El 14 de septiembre de 2008 nadie se podría imaginar que Lehman Brothers, uno de los bancos más grandes del mundo, quebrara. De hecho la agencia de calificación S&P asignaba la máxima nota crediticia antes de que colapsara. Sin embargo, el 15 de septiembre presentó su quiebra ante los juzgados y los accionistas lo perdieron todo en un día.

Entonces ¿Qué se debe hacer para invertir sin riesgo? La respuesta es clara y concisa: invertir de forma diversificada y con estrategia.

Diversificar la inversión consiste en dividir el capital a invertir en el máximo número de partes posible para así distribuir ese capital en diferentes tipos de inversiones en lugar de concentrarlo todo en una sola opción.

En el ejemplo de Lehman Brothers consistiría en comprar acciones de todos los bancos simultáneamente en lugar de invertir únicamente en Lehman Brothers.

Sin embargo existen dos inconvenientes:

  1. Necesitaríamos un importe muy alto para comprar al menos una acción de todos los bancos
  2. El gasto en comisiones se dispararía comiéndose la rentabilidad de la inversión.

Así pues, si un cliente quiere invertir en el sector financiero, ¿por qué limitarse a invertir en un único banco cuando es posible aprovechar el potencial de todo el sector?. Es más, ¿por qué limitarse a comprar un único tipo de compañía cuando es posible comprar empresas de todos los sectores, de todos los tamaños y de todas las zonas geográficas al mismo tiempo? Es evidente que al trabajar con este enfoque el riesgo de nuestra inversión tiende a cero, ya que es imposible que todas las empresas del mundo quiebren a la vez.

Es posible invertir sin riesgo utilizando herramientas como los fondos de inversión (cotizados o no) que permiten invertir con capitales reducidos (desde 50€) y de forma muy diversificada, adquiriendo cientos o miles de compañías.

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